jueves, 16 de mayo de 2013

SIGNOS DE PELIGRO POR UNA CONMOCIÓN CEREBRAL


En casos poco frecuentes, en las personas que sufren
una conmoción cerebral puede formarse un coágulo
de sangre peligroso que podría hacer que el cerebro
ejerza presión contra el cráneo. Un deportista debe
recibir atención médica de inmediato si luego de sufrir
un golpe, impacto o sacudida en la cabeza o el cuerpo
presenta alguno de los siguientes signos de peligro:

Una pupila está más grande que la otra
Está mareado o no se puede despertar
Dolor de cabeza que es persistente y además empeora
Debilidad, entumecimiento o menor coordinación
Náuseas o vómitos constantes
Dificultad para hablar o pronunciar las palabras
Convulsiones o ataques
No puede reconocer a personas o lugares
Se siente cada vez más confundido, inquieto o agitado
Se comporta de manera poco usual
Pierde el conocimiento (las pérdidas del
conocimiento deben considerarse como algo serio
aunque sean breves)
¿POR QUÉ DEBE UN DEPORTISTA
NOTIFICAR A ALGUIEN SI TIENE
SÍNTOMAS?
Si un deportista sufre una conmoción, su cerebro
necesitará tiempo para sanar. Cuando el cerebro
de un deportista se está curando, tiene una mayor
probabilidad de sufrir una segunda conmoción.
Las conmociones repetidas (o secundarias) pueden
aumentar el tiempo que toma la recuperación.
En casos poco frecuentes, repetidas conmociones
cerebrales en los jóvenes deportistas pueden ocasionar
inflamación del cerebro o daño cerebral permanente.
Incluso pueden ser mortales.
¿QUÉ DEBE HACER SI CREE QUE
SU DEPORTISTA HA SUFRIDO
UNA CONMOCIÓN CEREBRAL?
Si considera que un deportista tiene una conmoción
cerebral, sáquelo del juego y busque atención médica
de inmediato. No intente juzgar usted mismo la
seriedad de la lesión. No permita que el deportista
regrese a jugar el mismo día de la lesión y espere
a que un profesional médico con experiencia en la
evaluación de conmociones cerebrales indique que ya
no presenta síntomas y que puede volver a jugar.
El descanso es la clave para ayudar a un deportista
a recuperarse después de una conmoción cerebral.
Durante el ejercicio o las actividades que requieran de
mucha concentración, como estudiar, trabajar en la
computadora o los juegos de video, pueden causar que
los síntomas de la conmoción cerebral reaparezcan o
empeoren. Después de una conmoción cerebral, volver
a practicar deportes y regresar a la escuela debe ser
un proceso gradual que tiene que ser controlado y
observado cuidadosamente por un profesional médico.

Recuerde
Las conmociones cerebrales afectan a las personas
de manera diferente. Si bien la mayoría de
los deportistas que sufren una conmoción cerebral
se recuperan en forma completa y rápida,
algunos tienen síntomas que duran días o incluso
semanas. Una conmoción cerebral más grave
puede durar por meses o aún más.

Hoja informativa para los deportistas y sus padres acerca de las conmociones cerebrales



Una conmoción es un tipo de lesión cerebral traumática que ocasiona cambios en la forma en que funciona el cerebro normalmente. Una conmoción es causada por un golpe, impacto o sacudida en la cabeza o el cuerpo que hace que la cabeza y el cerebro se muevan rápida y repentinamente hacia adelante y hacia atrás. Hasta un “chichoncito” o lo que pareciera ser tan solo un golpe o una sacudida leve en la cabeza pueden ser algo grave.
¿CUÁLES SON LOS SIGNOS Y SÍNTOMAS DE UNA CONMOCIÓNCEREBRAL?
Los signos y síntomas de una conmoción cerebral pueden aparecer justo después de una lesión o puede que no aparezcan o se noten sino hasta días o semanas después de ocurrida la lesión.
Si un deportista presenta uno o más de los síntomas de una conmoción cerebral indicados a continuación, luego de un golpe, impacto o sacudida en la cabeza o el cuerpo, no se le debe permitir continuar jugando el día de la lesión y no debe volver a jugar hasta que un profesional médico con experiencia en evaluación de conmociones cerebrales indique que ya no presenta síntomas y que puede volver a jugar.
¿Sabía usted que...?
La mayoría de las conmociones cerebrales ocurren sin pérdida del conocimiento.
Los deportistas que han sufrido una conmoción cerebral en algún momento de sus vidas, tienen un mayor riesgo de sufrir otra.
Los niños pequeños y los adolescentes tienen más probabilidad de sufrir una conmoción cerebral y de que les tome más tiempo recuperarse que los adultos.
SIGNOS OBSERVADOS POR EL PERSONAL DE ENTRENAMIENTO
Parece aturdido o desorientado
Está confundido en cuanto a su posición de juego
Olvida las instrucciones
No está seguro del juego, de la puntuación o de adversarios
Se mueve con torpeza
Responde a las preguntas con lentitud
Pierde el conocimiento (aunque sea por poco tiempo)
Muestra cambios de ánimo, comportamiento o personalidad
No puede recordar lo ocurrido antes del golpe o caída
No puede recordar lo ocurrido después del golpe o caída
SÍNTOMAS REPORTADOS


SÍNTOMAS REPORTADOS POR LOS DEPORTISTAS
Dolor de cabeza o “presión” en la cabeza
Náuseas o vómitos
Problemas de equilibrio o mareo
Visión borrosa o doble
Sensibilidad a la luz
Sensibilidad al ruido
Sentirse débil, desorientado, aturdido, atontado o grogui
Problemas de concentración o de memoria
Confusión
No “sentirse bien” o “con ganas de no hacer nada”

Muchos niños son víctimas de violencia y de abusos en EE. UU., según una encuesta



Ataques que no se tolerarían contra un adulto pueden ser ignorados si se dirigen a niños, afirman los expertos



Imagen de noticias HealthDayLUNES, 13 de mayo (HealthDay News) -- En Estados Unidos los niños se exponen a una tasa alta de violencia en sus vidas diarias, según una encuesta reciente a nivel nacional.
La encuesta descubrió que los niños viven en un mundo de violencia que va desde el acoso escolar y el maltrato en el patio del recreo hasta el abuso sexual y la violencia doméstica.
Por ejemplo, la encuesta halló que cuatro de cada diez niños en Estados Unidos afirman que habían sido víctimas de maltrato físico durante el año pasado, y uno de cada diez habían sufrido lesiones relacionadas con alguna agresión, afirmó el autor del estudio, David Finkelhor, profesor de sociología en la Universidad de New Hampshire.
"Toleramos mucha violencia en la vida de nuestros hijos y damos por hecho que no tiene tantas consecuencias como para nosotros, pero no estoy seguro de que eso sea así", afirmó Finkelhor, que también es director del Centro de Investigación sobre Crímenes Contra los Niños. "Lo que me gustaría decir es: ¿cuántas veces le golpearon a usted el año pasado? La mayoría de los estadounidenses de clase media no aceptaría que un compañero de trabajo le pegara, pero no le dan importancia a que le peguen a un niño en el patio del recreo".
La encuesta, que aparece en línea el 13 de mayo en la revista JAMA Pediatrics, también halló los siguientes datos:
  • El dos por ciento de todos los niños fueron víctimas de una violación o de abuso sexual durante el año pasado, con una tasa de casi el 11 por ciento en las chicas de 14 a 17 años de edad.
  • Casi el 14 por ciento de los niños fueron víctimas de maltrato por parte de un cuidador de forma reiterada, incluyendo a casi el 4 por ciento que sufrió de abuso físico.
  • Uno de cada cuatro niños fueron víctimas de atracos, vandalismo o robo durante el año anterior.
  • Más del 13 por ciento de los niños afirmaron que habían sufrido maltrato físico en la escuela, y más de uno de cada tres afirmaron que habían sido maltratados emocionalmente por parte de sus compañeros.
  • Uno de cada cinco niños habían sido testigos de violencia en su familia o en su vecindario durante el año anterior.
Los investigadores reunieron esta información mediante entrevistas telefónicas aleatorias en 2011 con unos 4,500 niños de un mes a 17 años de edad o con sus cuidadores, en el caso de los niños menores de 10 años.
Al Dr. Michael Brody, psiquiatra infantil en Potomac, Maryland, y vocero de la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente (American Academy of Child & Adolescent Psychiatry), esas cifras en realidad le parecen bajas.
"Por desgracia, creo que es endémico en nuestra sociedad, y se pasa por alto", afirmó Brody, que a menudo trabaja con víctimas de violencia infantil. "Se le da el mismo valor que a un resfriado".
Presenciar y ser víctima de actos violentos en la niñez deja huellas psicológicas que pueden provocar que se sienta rabia, falta de seguridad, impotencia, que se tengan pesadillas y otros efectos secundarios que pueden perseguirles hasta la edad adulta, afirmó Brody.
"Lo asumimos como parte de nuestra identidad y nuestra alma, y de vez en cuando se manifiesta", señaló.
La mayoría de los que están en riesgo son niños que se exponen a actos violentos de forma regular. La nueva encuesta descubrió que alrededor del 15 por ciento de los niños fueron expuestos a actos violentos seis o más veces durante el año anterior y que un 5 por ciento de los niños fueron expuestos a 10 o más incidentes violentos.
"Al parecer algunos niños sufren una cantidad desorbitante de casos de este tipo de victimización", comentó el autor del estudio, Finkelhor. "Son un grupo que realmente merece una atención prioritaria, porque las consecuencias son muy graves. Se enfrentan a problemas de salud mental graves, a problemas con el alcohol, a caer en la delincuencia y el crimen, y también a sufrir las consecuencias en la salud".
Esta es la segunda vez que Finkelhor ha realizado esta encuesta, después de una ronda previa en 2008. La mayoría de las categorías de violencia se habían reducido ligeramente entre 2008 y 2011, pero no lo suficiente como para que el cambio se considerara significativo.
La encuesta se realiza para proporcionar a los legisladores datos a fin de que tomen decisiones sobre la seguridad de los niños.
Finkelhor indicó que hay cuatro razones principales por las que la infancia tiende a ser más propensa a la violencia que la edad adulta:
  • los niños tienen muy poco control sobre las personas con las que se relacionan. "No pueden simplemente marcharse de una familia en la que alguien se muestra agresivo con ellos o de un vecindario donde hay muchos acosadores", señaló.
  • Los niños son más pequeños y tienen menos experiencia. "No han aprendido a protegerse del mismo modo que las personas mayores", explicó.
  • Algunas de las maneras en las que pueden ser víctimas no se toman tan en serio. "Si sus colegas le tiraran al suelo en la oficina, alguien se habría metido en un lío", dijo Finkelhor. "Pero eso no es necesariamente así en el patio de recreo. No somos tan feroces reforzando el seguimiento de las normas".
  • Los niños toman riesgos y no controlan su conducta de la forma en que los adultos lo hacen.
Finkelhor afirmó que, en su opinión, las tasas de violencia se han estabilizado debido a los "excelentes nuevos programas, basados en evidencias, que trabajan a distintos niveles, algunos de ellos en escuelas". Entre ellos se encuentran programas que enseñan a resolver y gestionar conflictos, técnicas de autoprotección, una mejor crianza y supervisar mejor a los niños.
"Las escuelas se están volviendo mucho más vigilantes, en parte porque han sido objeto de demandas y en parte porque se han dado cuenta de que algunos niños fueron víctimas de acoso y maltrato, y volvieron para hacer cosas realmente horribles", afirmó.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: David Finkelhor, Ph.D., professor of sociology, University of New Hampshire, and director, Crimes Against Children Research Center, Durham, N.H.; Michael Brody, M.D., child psychiatrist, Potomac, Md., and spokesman, American Academy of Child & Adolescent Psychiatry; May 13, 2013, JAMA Pediatrics, online
HealthDay

La típica comida de un restaurante está cargada de grasas, sal y calorías, según revelan estudios



Apenas una comida con frecuencia provee la mayor parte de las cantidades diarias recomendadas, fomentando la obesidad

Imagen de noticias HealthDay

LUNES, 13 de mayo (HealthDay News) -- La próxima vez que se siente en su restaurante local favorito, considere esto: dos nuevos estudios hallan que la comida promedio de restaurante provee a los comensales la mayoría de las calorías, grasas y sal que necesitan para todo el día.
Los autores de ambos informes dijeron que esos excesos pueden hacer que comer en los restaurantes resulte malsano, empeorando la epidemia de la obesidad y aumentando el riesgo de enfermedades cardiacas de los comensales.
"En todas las categorías de comidas hay unos rangos inmensos de calorías, sodio y grasas", advirtió Mary Scourboutakos, de la Universidad de Toronto, y autora principal de uno de los estudios. "En realidad uno no sabe [cuál opción del menú es la más saludable] a menos que haya etiquetas de las calorías o del sodio. No hay forma de predecir qué comidas serán peores".
Ambos informes aparecen en la edición en línea del 13 de mayo de la revista JAMA Internal Medicine.
El primer informe fue llevado a cabo por investigadores del Centro de Investigación en Nutrición Humana y Envejecimiento de la Universidad de Tufts, en Medford, Massachusetts. Hallaron que las comidas de restaurante más comúnmente pedidas contenían más de la mitad de las calorías que una persona necesitaría al día.
"La porción promedio (simplemente un entrante, sin bebidas, aperitivos ni postres) casi contiene todas las calorías del día en un solo plato", señaló la investigadora líder, Susan Roberts, directora del Laboratorio del Metabolismo de la Energía del centro.
Para el estudio, el equipo de Roberts analizó 157 comidas completas de 33 restaurantes del área de Boston.
Hallaron que el 73 por ciento de las comidas ordenadas tenían más de la mitad de las 2,000 calorías recomendadas para los adultos por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de EE. UU., y 12 comidas contenían una cantidad de calorías que superaba a la recomendación diaria completa.
Unas porciones de gran tamaño parecieron ser la clave, halló el estudio de Boston, ya que investigaciones anteriores han mostrado que las personas tienden a comer lo que les ponen delante.
"Cuando los restaurantes proveen estas porciones [grandes], que son mucho más de lo que el cuerpo humano puede procesar, contribuyen de manera muy directa a la terrible epidemia de obesidad que sufrimos hoy en día", lamentó Roberts.
Las comidas con el mayor número de calorías incluían las que se servían en restaurantes que se especializaban en comida italiana (1,755 calorías), estadounidense (1,494 calorías) y china (1,474 calorías). Las comidas con el número promedio más bajo de calorías eran las de los restaurantes vietnamitas (922 calorías) y japoneses (1,027 calorías), apuntaron los investigadores.
Los restaurantes locales o familiares eran igual de propensos a ofrecer muchas calorías que una gran cadena, halló el estudio de Boston. De hecho, los restaurantes locales o de cadenas pequeñas tendían a tener unos conteos calóricos ligeramente superiores por comida (con un promedio de 1,437) que las cadenas nacionales (con 1,359), aunque la diferencia no tuvo significación estadística.
"Muchos de estos restaurantes [locales] hacen que la comida rápida parezca saludable", señaló Roberts.
Sin embargo, sin la ayuda de conteos calóricos en los menús, averiguar qué comida es mejor para uno puede resultar difícil.
Sin conteos calóricos publicados, "no hubo forma de identificar las comidas que tenían unas calorías adecuadas para un ser humano normal", advirtió Roberts. "Las porciones y las calorías por onza variaban mucho entre restaurantes incluso para los mismos platos, con frecuencia por un factor de dos".
Por tanto, "los restaurantes que no proveen información nutricional son lugares muy malsanos para comer, desde la perspectiva de las calorías", advirtió. A Roberts le gustaría ver que muchos más restaurantes publicaran la información calórica y nutricional, "de forma que los consumidores puedan elegir si comer en exceso o no".
En el segundo estudio, investigadores canadienses liderados por Scourboutakos, que es estudiante de postgrado, analizaron 685 comidas y 156 postres de 19 restaurantes formales de cadenas.
Hallaron que el desayuno, almuerzo y cena promedios contenían 1,128 calorías, de nuevo una mayoría de las calorías diarias recomendadas a los adultos.
Además, normalmente las comidas contenían el 151 por ciento de la cantidad recomendada diaria que una persona debe consumir, el 89 por ciento de la grasa recomendada al día, el 83 por ciento de las grasas saturadas y trans recomendadas al día, y el 60 por ciento del colesterol que alguien debe ingerir a diario.
Una experta concurrió en que, con frecuencia, las comidas de los restaurantes contienen cantidades inesperadas de calorías, sal y grasas.
"Comer fuera es divertido", reconoció Samantha Heller, nutricionista clínica principal del Centro Médico de la Universidad de Nueva York, en esa ciudad. "Para el ama de casa, es un descanso de tener que cocinar y limpiar todas las noches". Sin embargo, el problema es que muchas, o incluso la mayoría, de las comidas de restaurantes, ya sean locales o de cadenas, contienen muchas más grasas saturadas, calorías y sodio de lo que uno podría imaginarse, señaló.
"Hace poco, revisé las opciones del menú en línea de un restaurante de una cadena con un paciente. La ensalada de pollo asado que comía con regularidad, y que creía que era saludable, al final tenía más de 2,000 miligramos de sodio y 41 gramos de grasa. Se quedó completamente sorprendido", comentó.
Otro problema es que muchas personas comen fuera varias veces por semana, poniéndolos en riesgo de comer en exceso, planteó Heller.
Las tradicionales comidas familiares presentan ventajas más allá de una dieta saludable, anotó. "Las comidas familiares en casa mantienen a los niños sanos y respaldan unas mejores relaciones entre los miembros de la familia, reducen los trastornos alimentarios y el abuso de sustancias, y mejoran el bienestar", aseguró Heller. "Si come fuera de casa varias veces por semana, intente que sean menos noches. Las comidas frescas cocinadas en casa pueden ser sencillas, saludables y deliciosas".
Otro estudio publicado en la misma revista halló que las muy publicitadas reducciones voluntarias en los niveles de sal en las comidas de la industria de los restaurantes y la alimentaria han sido "inconstantes y lentas".
La investigación, liderada por Michael Jacobson, del Centro de Ciencia para el Interés Público (CSPI, por su sigla en inglés) en Washington, D.C., halló que la sal de 402 comidas procesadas se redujo en apenas alrededor del 3.5 por ciento entre 2005 y 2011.
En el mismo periodo, la cantidad de sal en la comida de 78 restaurantes de comida rápida aumentó en un 2.6 por ciento.
Aunque en algunos productos hubo una reducción del 30 por ciento en la sal, en la mayoría la sal aumentó por lo menos un 30 por ciento, hallaron los investigadores del CSPI.
"Unas medidas más contundentes [por ejemplo, unos límites graduales sobre los niveles de sal, impuestos por el gobierno federal] resultan necesarias para reducir los niveles de sodio y la prevalencia de la hipertensión y de las enfermedades cardiacas", concluyeron los investigadores.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Susan Roberts, Ph.D., director, Laboratory, Human Nutrition Research Center on Aging, Jean Mayer USDA Energy Metabolism, Tufts University, Boston; Mary Scourboutakos, B.S., University of Toronto, Canada; Samantha Heller, M.S., R.D., senior clinical nutritionist, New York University Medical Center, New York City; May 13, 2013, JAMA Internal Medicine, online

miércoles, 15 de mayo de 2013

Los deportes de la universidad podrían aumentar el riesgo de depresión de los jugadores, según un estudio



En comparación con los deportistas universitarios que ya están graduados, los que todavía siguen en la universidad tienen el doble de probabilidades, posiblemente por el estrés, afirman los investigadores


VIERNES, 5 de abril (HealthDay News) -- Los deportistas universitarios actuales tienen el doble de probabilidades de padecer de depresión que los ya graduados, según los investigadores.
Los hallazgos sugieren que es necesario realizar más investigaciones para saber más sobre la depresión de los deportistas universitarios, afirmaron los investigadores de la Universidad de Georgetown.
Para realizar el estudio, examinaron los formularios que rellenaron 117 deportistas universitarios actuales y 163 que lo fueron en el pasado y ya se graduaron, que jugaron en los deportes patrocinados por la primera división de la NCAA. Los deportistas actuales jugaron a 10 deportes distintos y los graduados habían jugado a 15.
Cerca del 17 por ciento de los deportistas actuales obtuvieron una puntuación en los formularios consistente con la depresión, en comparación con el 8 por ciento de los ya graduados, según el estudio publicado en línea recientemente en la revista Sports Health.
"Esperábamos ver un aumento significativo de la depresión en los deportistas ya graduados, pero, al comparar, parece que el estrés de las competiciones entre las universidades puede ser mayor de lo que nosotros y los demás habíamos pensado", comentó en un comunicado de prensa de la universidad el investigador principal, el Dr. Daniel Merenstein, profesor asociado de medicina familiar y de ciencias humanas en el Centro Médico de la Universidad de Georgetown.
Estos estresores incluyen cosas como entrenar demasiado, las lesiones, la presión de tener que rendir, la falta de tiempo libre o el intentar combinar el deporte con las tareas académicas.
"La Universidad en general es un temporada potencialmente estresante para muchos estudiantes. El estrés adicional de practicar deportes de alto nivel parece que añade más estrés todavía", comentó Merenstein.
Aconsejó a los padres, amigos y entrenadores que prestaran atención a los cambios de conducta, de peso y en el sueño de los deportistas universitarios, y de todos los estudiantes.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTE: Georgetown University, news release, April 2, 2013

Consumir menos sal y más potasio salvaría millones de vidas



Unos modestos cambios en la dieta reducirían el riesgo de accidente cerebrovascular y de enfermedad cardiaca, confirman unos estudios


Imagen de noticias HealthDayJUEVES, 4 de abril (HealthDay News) -- Reducir la ingesta de sal en la dieta y aumentar los niveles de potasio prevendrían millones de muertes por enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular en todo el mundo cada año, según tres estudios recientes.
Los nuevos estudios, que revisaron investigaciones anteriores, aparecen en la edición en línea del 4 de abril de la revista BMJ.
Un estudio examinó los hallazgos de 34 ensayos clínicos en que participaron más de 3,000 adultos, y halló que una reducción modesta en la ingesta de sal llevaba a reducciones significativas en la presión arterial, conduciendo a un menor riesgo de ataque cardiaco, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardiaca.
Otro estudio que revisó 56 estudios anteriores reportó hallazgos similares. Halló que reducir el consumo de sal llevaba a una menor presión arterial, y a una reducción en el riesgo de accidente cerebrovascular y enfermedad cardiaca fatal en los adultos.
También hubo evidencia de que una reducción en la ingesta de sal reducía la presión arterial en los niños.
Un tercer estudio analizó los datos de 33 ensayos clínicos en que participaron más de 128,000 personas, y halló que aumentar la ingesta de potasio reducía la presión arterial en los adultos, y reducía su riesgo de accidente cerebrovascular en un 24 por ciento.
Una mayor ingesta de potasio también fue beneficiosa para los niños, pero se necesita más investigación, señalaron los autores del estudio.
El potasio se halla en la mayoría de frutas y verduras frescas, y en las legumbres, como los frijoles y los guisantes.
La Organización Mundial de la Salud fijó una meta global de reducir la ingesta de sal en la dieta a 5 o 6 gramos (más o menos una cucharadita) al día para 2050. Sin embargo, los investigadores del estudio y otros expertos recomiendan una reducción más marcada, a 3 gramos al día.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTE: BMJ, news release, April 4, 2013
HealthDay

El sobrepeso a una edad más joven aumenta el riesgo renal más adelante



Mantener un peso saludable hasta los 60 años y más allá es lo mejor para la prevención, sugiere un estudio


Imagen de noticias HealthDay

JUEVES, 4 de abril (HealthDay News) -- Los adultos jóvenes con sobrepeso son mucho más propensos que los que no tienen sobrepeso a desarrollar una enfermedad renal para cuando son mayores, según un estudio reciente.
Los investigadores analizaron datos de un estudio a largo plazo de casi 4,600 personas en Reino Unido que nacieron en marzo de 1946. Los datos incluyeron el índice de masa corporal de los participantes a los 20, 26, 36, 43, 53 y entre 60 y 64 años de edad. El índice de masa corporal es una medida de la grasa corporal basada en la estatura y el peso.
Los participantes que tenían sobrepeso en la adultez temprana (a los 26 o a los 36 años) tenían el doble de probabilidades de sufrir de enfermedad renal crónica entre los 60 y los 64, en comparación con los que nunca habían tenido sobrepeso o los que acumularon sobrepeso entre los 60 y los 64.
Tener una proporción más alta entre cintura y cadera (lo que se conoce como cuerpo en forma de manzana) en la mediana edad también se asoció con la enfermedad renal crónica entre los 60 y los 64 años, según el estudio, que aparece en la edición en línea del 4 de abril de la revista Journal of the American Society of Nephrology.
Los investigadores calcularon que el 36 por ciento de los casos de enfermedad renal crónica en las personas de 60 a 64 años podrían prevenirse si nadie acumulara sobrepeso al menos hasta esa edad.
"Hasta donde sepamos, somos los primeros en reportar la forma en que la edad de la exposición al sobrepeso... podría afectar el riesgo de enfermedad renal", apuntó en un comunicado de prensa de la revista la autora del estudio, la Dra. Dorothea Nitsch, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.
No está claro si tener sobrepeso en la adultez temprana o el periodo de tiempo que las personas tienen sobrepeso subyace al mayor riesgo de enfermedad renal crónica entre los 60 y los 64 años. Cualquiera de las dos explicaciones sugiere que prevenir el aumento excesivo de peso en la adultez temprana podría reducir grandemente el riesgo de una persona de desarrollar enfermedad renal crónica, señalaron los investigadores.
Añadieron que prevenir el aumento excesivo de peso en la adultez temprana parece tener un mayor efecto que cualquier tratamiento conocidos para la enfermedad renal crónica.
Aunque el estudio relacionó tener sobrepeso en la adultez temprana con la enfermedad renal más adelante en la vida, no estableció una relación causal.
Más de 1.4 mil millones de adultos de todo el mundo tenían sobrepeso en 2008, de los cuales casi 500 millones eran obesos, según la Organización Mundial de la Salud.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTE: Journal of the American Society of Nephrology, news release, April 4, 2013
HealthDay

El estilo de vida podría frenar la pérdida de estatura en la vejez



La educación y vivir en la ciudad ayudó a los adultos mayores a conservar su estatura, muestran datos chinos

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MIÉRCOLES, 3 de abril (HealthDay News) -- Las elecciones de estilo de vida de la adultez, y no solo los hábitos saludables en la niñez, influyen sobre cuánta estatura se pierde al envejecer, señalan los investigadores.
El estudio también halló que la pérdida de estatura relacionada con la edad provee claves sobre otros problemas de salud.
Para el nuevo estudio, investigadores estadounidenses y chinos analizaron datos recolectados de casi 18,000 adultos en China, a partir de los 45 años de edad.
"La evidencia muestra que no solo los eventos en la juventud se asocian con la forma en que envejecemos, sino también las decisiones de salud más adelante en la vida", aseguró en un comunicado de prensa de la Universidad del Sur de California John Strauss, profesor de economía de la universidad.
Strauss y colegas hallaron que la pérdida general de estatura relacionada con la edad era de 3.3 centímetros (1.3 pulgadas) entre los hombres, y de 3.8 centímetros (1.5 pulgadas) entre las mujeres. Sin embargo, los adultos de las ciudades perdieron mucho menos estatura que los que vivían en áreas rurales.
Las personas que completaron la escuela primaria también perdieron mucho menos estatura que los analfabetos, con 0.89 cm (0.35 pulgadas) menos en los hombres, y 0.58 cm (0.23 pulgadas) menos en las mujeres. Además, los hombres que completaron la secundaria perdieron casi 1 cm (0.39 pulgadas) menos que los analfabetos.
Independientemente de la estatura máxima, la pérdida de estatura también es un indicador importante de otros problemas de salud a medida que las personas envejecen, según el estudio, que aparece en la edición de abril de la revista American Economic Journal: Applied Economics.
Por ejemplo, los investigadores hallaron un vínculo particularmente firme entre la pérdida de estatura y las habilidades de memoria y de pensamiento. Las personas que perdieron más estatura eran mucho más propensas a no rendir bien en pruebas de esas habilidades.
La pérdida de estatura relacionada con la edad es normal, pero esa pérdida puede aumentar ante ciertas afecciones de salud, como la artritis, la inflamación de las articulaciones de la columna, o la osteoporosis, una enfermedad de los huesos. Investigaciones anteriores han mostrado que esas afecciones de salud se asocian con unos hábitos del estilo de vida como la dieta, el ejercicio y el tabaquismo, anotaron los autores del estudio.
Aunque el estudio encontró una asociación entre los factores del estilo de vida y las diferencias en la pérdida de estatura en la vejez, no demostró causalidad.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTE: University of Southern California, news release, April 1, 2013

Muchos adolescentes de EE. UU. tienen malos hábitos de salud



Una mala dieta y la falta de ejercicio aumentan las probabilidades de enfermedades cardiacas en el futuro, advierten los expertos

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LUNES, 1 de abril (HealthDay News) -- Más del 80 por ciento de los adolescentes de EE. UU. consumen dietas malsanas, y muchos son sedentarios, lo que aumenta las probabilidades de que desarrollen enfermedades cardiacas en la adultez, sugiere un estudio reciente.
Los investigadores analizaron datos de más de 4,600 adolescentes entre los 12 y los 19 años de edad, y evaluaron sus conductas de salud según los criterios de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association). Los malos hábitos de salud que descubrieron se traducen en obesidad y sobrepeso, lo que a su vez aumenta los factores de riesgo de hipertensión y otros predictores de los problemas cardiovasculares, anotaron los autores del estudio.
"La mayoría de niños nacen en un estado ideal de salud cardiovascular, [pero] los estilos de vida malos que exhiben muchos niños de EE. UU. llevan a una pérdida de esa importante ventaja a una edad cada vez menor", lamentó la investigadora líder, Christina Shay, profesora asistente de bioestadística y epidemiología del Colegio de Salud Pública del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Oklahoma, en Oklahoma City.
Los niveles de factores de riesgo de enfermedad cardiovascular en la niñez predicen potentemente su amenaza en la adultez, advirtió Shay. Y la duración del periodo en que los jóvenes viven con factores de riesgo elevados también tiene un impacto sobre su salud cardiaca en la adultez, añadió.
Según los hallazgos actuales, Estados Unidos podría experimentar "unas tasas crecientes de ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares a medida que la generación actual de niños llegue a la adultez, en comparación con generaciones anteriores que tenían unos factores de riesgo más favorables", comentó.
Los estudiantes, que participaron en una de dos Encuestas nacionales de examen de la salud y la nutrición, representan a alrededor de 33 millones de adolescentes en todo el país. Sus conductas de salud se calificaron como malas, intermedias o ideales.
La asociación cardiaca señala que la salud cardiovascular depende de siete factores: no fumar, mantener un peso normal, comer una dieta saludable, ser físicamente activo, y mantener unos niveles bajos de glucemia, presión arterial y colesterol.
El estudio, que aparece en la edición del 2 de abril de la revista Circulation, halló que menos del 50 por ciento de los adolescentes de EE. UU. cumplían con cinco o más de esos componentes para un corazón sano.
Ninguno de los estudiantes cumplía con los siete criterios para una salud cardiovascular "ideal". Los estadounidenses de origen mexicano eran más propensos que los blancos y los negros a cumplir con cinco o más componentes de una salud cardiovascular ideal.
Alrededor de un tercio de los chicos y las chicas tenían un índice de masa corporal (IMC), una medida de la grasa corporal basada en la estatura y el peso, que no era exactamente ideal. Y alrededor de un tercio de los chicos y las chicas también había fumado.
También se notaron diferencias entre los chicos y las chicas. Los chicos lograron unos niveles ideales de actividad física con más frecuencia que las chicas, con un 67 frente a un 44 por ciento. Pero casi una cuarta parte de los chicos (el 22 por ciento) tenía una presión arterial que no llegaba al ideal, en comparación con el 10 por ciento de las chicas.
Las chicas también eran más propensas que los chicos a tener unos niveles ideales de glucosa en ayunas (que se usan para predecir la diabetes), con un 89 frente a un 74 por ciento.
Los expertos señalan que los hallazgos son motivo de preocupación.
"Este estudio provee más énfasis de que los factores de riesgo cardiovasculares y las conductas asociadas con el desarrollo de la arterosclerosis en la adultez con frecuencia se desarrollan a principios de la vida", señaló el Dr. Gregg Fonarow, vocero de la Asociación Americana del Corazón y profesor de cardiología de la Universidad California, en Los Ángeles. La aterosclerosis también se conoce como endurecimiento de las arterias.
Shay y Fonarow dijeron que se necesitan cambios ambientales y culturales significativos para fomentar unos estilos de vida más saludables para los adolescentes, con la finalidad de mejorar su salud cardiovascular.
"Estos estilos de vida desfavorables probablemente ya hayan llevado a la gran proporción de los niños en este estudio que también presentaron niveles elevados de colesterol, glucemia y presión arterial", lamentó Shay.
Otro experto dijo que la prevención funciona.
"Como cultura, damos por hecho que la enfermedad cardiaca con frecuencia ocurrirá en la mediana edad o después", comentó el Dr. David Katz, director del Centro de Investigación en Prevención de la Universidad de Yale, en New Haven, Connecticut. "Pero la realidad es que la enfermedad de la arteria coronaria no tiene por qué ocurrir, y ciertamente podría eliminarse el 80 por ciento de las veces mediante una dieta saludable, la actividad física y no fumar".
Los resultados muestran que esta oportunidad se está desperdiciando, lamentó Katz. "Nuestros hijos e hijas están desperdiciando la oportunidad y los beneficios de una dieta saludable y de la actividad física rutinaria, y por eso están mostrando las señales tempranas de advertencia de la enfermedad cardiaca", añadió.
Enfatizó que "en lugar de eliminar la enfermedad cardiaca como podríamos, nuestra cultura pone en riesgo a gente cada vez más joven".

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Christina Shay, Ph.D., assistant professor, biostatistics and epidemiology, College of Public Health, University of Oklahoma Health Sciences Center, Oklahoma City; David Katz, M.D., M.P.H., director, Yale University Prevention Research Center, New Haven, Conn.; Gregg Fonarow, M.D., spokesman, American Heart Association, and professor, cardiology, University of California, Los Angeles; April 2, 2013, Circulation
HealthDay

Los hijos de padres con un mejor nivel educativo tienen dietas más saludables, según un estudio



Una investigación europea comparó las elecciones nutricionales, como las frutas, las verduras y las bebidas azucaradas



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DOMINGO, 31 de marzo (HealthDay News) -- Los hijos de los padres con un alto nivel educativo tienen unas dietas más saludables, según un estudio reciente.
Los investigadores observaron a casi 15,000 niños de 2 a 9 años de edad en ocho países europeos (Bélgica, Chipre, Estonia, Alemania, Hungría, Italia, España y Suecia) para examinar la conexión entre los niveles educativos de los padres y la nutrición de sus hijos.
El estudio reveló que los hijos de padres con niveles entre bajos y medios de educación comían menos frutas y verduras, y más alimentos procesados y bebidas dulces, que son ricos en grasas y azúcares. Los padres con unos niveles educativos más altos eran más propensos a alimentar a sus hijos con comida con un mayor nivel nutricional, incluyendo verduras, frutas, pasta, arroz y pan integral.
El estudio aparece en la edición de marzo de la revista Public Health Nutrition.
"Las mayores diferencias entre las familias con distintos niveles educativos se observan en el consumo de frutas, verduras y bebidas endulzadas", señaló en un comunicado de prensa de Plataforma SINC el autor del estudio, Juan Miguel Fernández Alvira, de la Universidad de Zaragoza, en España.
Los hallazgos sugieren que los niños de familias con un menor estatus socioeconómico están en mayor riesgo de sufrir de sobrepeso y obesidad, concluyeron los investigadores.
"Los programas de prevención de la obesidad infantil a través del fomento de unos hábitos alimentarios saludables deberían ayudar específicamente a los grupos con menos ventajas socioeconómicas, para minimizar las desigualdades de salud", señaló Fernández Alvira.
En todo el mundo, casi 40 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso en 2010, lo que resalta la necesidad de monitorizar las dietas de los niños, según la Organización Mundial de la Salud.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTE: Plataforma SINC, news release, March 27, 2013

Caminar a paso vivo iguala a correr para la salud cardiaca, según un estudio



La distancia, y no la velocidad, provee los beneficios, afirman los investigadores

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JUEVES, 4 de abril (HealthDay News) -- Caminar a paso vivo es igual de bueno que correr para reducir la presión arterial, el colesterol y el riesgo de diabetes, tres factores importantes en el desarrollo de la enfermedad cardiaca, halla un estudio reciente.
La cuestión es cuánta distancia se camina o corre, no cuánto tiempo, señaló Paul Williams, científico de planta del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley en Berkeley, California.
"Ambas actividades reducen los factores de riesgo, y si se gasta la misma cantidad de energía se obtiene el mismo beneficio", aseguró Williams. La clave fue que mientras más caminaban o corrían las personas cada semana, más mejoraba su salud, señaló.
Los hallazgos sugieren que "ahora hay cierta elección sobre el ejercicio que se desea hacer", planteó. Para algunas personas, correr es más conveniente, mientras que otras prefieren caminar, sobre todo las personas que apenas comienzan a hacer ejercicio, dijo.
La ventaja de correr es que se puede cubrir el doble de distancia en el mismo tiempo que al caminar, apuntó Williams.
Sin embargo, Williams se refiere a caminar a paso vivo. "Caminar para hacer ejercicio. No ir a un paso lento, sino realmente caminar para hacer ejercicio", explicó.
Para el estudio, que aparece en la edición en línea del 4 de abril de la revista Arteriosclerosis, Thrombosis and Vascular Biology, Williams y el Dr. Paul Thompson, cardiólogo del Hospital de Hartford en Connecticut, recolectaron datos del Estudio nacional de salud de los corredores y del Estudio nacional de salud de los caminantes. Participaron más de 33,000 corredores y casi 16,000 caminantes.
Los corredores y los caminantes tenían entre 18 y 80 años de edad, pero la mayoría estaba en la cuarentena y la cincuentena, anotaron los autores del estudio.
Durante seis años, tanto correr como caminar llevaron a reducciones similares en el riesgo de hipertensión, colesterol alto y diabetes, y quizás incluso de la enfermedad cardiaca, hallaron los investigadores.
Específicamente, Williams y Thompson hallaron que:
  • Correr redujo el riesgo de hipertensión en un 4.2 por ciento y caminar redujo el riesgo en un 7.2 por ciento.
  • Correr redujo el riesgo de colesterol alto en un 4.3 por ciento y caminar redujo el riesgo en un 7 por ciento.
  • Correr redujo el riesgo de diabetes en un 12.1 por ciento y caminar redujo el riesgo en un 12.3 por ciento.
  • Correr redujo el riesgo de enfermedad cardiaca en un 4.5 por ciento y caminar redujo el riesgo en un 9.3 por ciento.
El Dr. Gregg Fonarow, vocero de la Academia Americana del Corazón (American Heart Association) y profesor de cardiología de la Universidad de California, en Los Ángeles, dijo que está bien establecido que realizar actividad física regular mantiene la salud cardiovascular y reduce el riesgo de eventos cardiovasculares, accidente cerebrovascular y muerte prematura.
La Asociación Americana del Corazón y otras organizaciones recomiendan mucho la actividad física regular para la prevención primaria y secundaria de la enfermedad cardiaca y el accidente cerebrovascular, añadió.
"Esos hallazgos sugieren un beneficio similar con unos gastos energéticos similares con el ejercicio, independientemente de la intensidad", señaló Fonarow. "Sin embargo, para los que son capaces de participar en un ejercicio más vigoroso, esa estrategia podría ser más eficiente en cuanto al tiempo".
Otras investigaciones que usaron datos de los estudios sobre los caminantes y los corredores hallaron que, para perder peso, correr supera a caminar. El estudio aparece en la edición de abril de la revista Medicine & Science in Sports & Exercise.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Paul Williams, Ph.D., staff scientist, Lawrence Berkeley National Laboratory, life science division, Berkeley, Calif.; Gregg Fonarow, M.D., spokesman, American Heart Association, and professor, cardiology, University of California, Los Angeles; April 4, 2013, Arteriosclerosis, Thrombosis and Vascular Biology

La FDA previene en contra de la venta de complementos para los deportes en EE. UU.



El peligroso estimulante DMAA se vende con una gran variedad de nombres de ingredientes, afirma la agencia

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LUNES, 15 de abril (HealthDay News) -- Los complementos dietéticos que contienen un estimulante llamado dimetilamilamina (DMAA) plantean numerosos riesgos para la salud y ya no se permite su venta en Estados Unidos, advirtió la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de EE. UU.
El DMAA (cuyo uso más común es en los complementos para perder de peso, aumentar la musculatura y mejorar el rendimiento deportivo) puede aumentar la presión arterial y provocar problemas cardiovasculares, como, por ejemplo, un ataque cardiaco, falta de aliento y opresión en el pecho. El estimulante puede ser particularmente peligroso si se usa con cafeína, según la FDA.
La agencia ha recibido 60 informes de enfermedades y fallecimientos asociados con complementos que contenían DMAA. Estos casos incluían problemas cardiacos y trastornos del sistema nervioso o psiquiátricos.
Sin embargo, un informe por sí mismo no prueba que un producto causara un problema de salud, indicó el comunicado de prensa de la agencia.
La FDA envío cartas de aviso a las compañías que usan la DMAA en complementos dietéticos. Todas, excepto una, se mostraron de acuerdo en dejar de usar el ingrediente en sus productos. Una compañía, USPLabs, no lo ha cumplido. Respondió a la carta de aviso enviando estudios publicados que según la compañía contradecían la preocupación de la FDA.
No obstante, la FDA afirmó que los estudios no contaban con la suficiente información como para defender el uso de la DMAA en complementos dietéticos. La agencia gubernamental está terminando de redactar una respuesta formal a USPLabs, según Daniel Fabricant, director de la división de programas de complementos dietéticos de la FDA.
A medida en que la FDA continúa esforzándose por retirar el estimulante del mercado, aconseja a los consumidores que comprueben las etiquetas y eviten cualquier complemento dietético que contenga DMAA. Los consumidores han de ser conscientes de que el ingrediente puede tener 10 nombres diferentes. Dichos nombres aparecen en el sitio web de la FDA sobre la DMAA.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTE: U.S. Food and Drug Administration, news relE: U.S. Food and Drug Administration, news release, April 11, 2013 ease, April 11, 2013
HealthDay

El sabor de la cerveza podría provocar el ansia de emborracharse

Un estudio halló que el sabor por sí solo activaba el centro de recompensa del cerebro, y el efecto fue más potente si había antecedentes familiares de alcoholismo

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LUNES, 15 de abril (HealthDay News) -- Igual que tan solo el olor del café recién hecho podría hacer que alguien se sirva una humeante taza de café, un sorbo de cerveza podría activar parte del sistema de recompensa del cerebro y activar el ansia de beber más, sugiere un estudio reciente.
Los investigadores han descubierto que las pistas sensoriales asociadas con la bebida podrían estimular ciertas partes del cerebro y provocar un ansia de más alcohol. Dar a las personas una cantidad muy pequeña de la marca de cerveza que bebían con más frecuencia produjo un deseo de beber que se correlacionó con la liberación de dopamina, un neurotransmisor que ayuda a controlar los centros de recompensa y placer del cerebro.
El estudio también mostró que la cantidad de dopamina liberada era mayor entre los que tenían padres o hermanos con alcoholismo.
"Esta es la primera demostración en humanos de un estímulo que se asocia de forma confiable con una asociación con el alcohol, o sea, que el sabor por sí solo, sin ninguna cantidad significativa de alcohol, puede inducir una respuesta de la dopamina", comentó el autor del estudio, David Kareken, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana.
La investigación, que aparece en la edición del 15 de abril de la revista Neuropsychopharmacology, valida algunos hallazgos en estudios con animales, haciéndolos más relevantes para la comprensión de lo que sucede en las personas, señaló Kareken. "Tenemos un largo historial en el desarrollo de ratas y ratones con preferencia por el alcohol, y en los últimos 20 años de investigación se muestra que hay neurotransmisores que son distinguibles en [las ratas y los ratones] que prefieren el alcohol".
Kareken dijo que el estudio también podría ayudar a reducir el estigma del alcoholismo. "Se trata de una evidencia bastante firme de que hay factores genéticos que cambian la química cerebral y que podrían actuar como factores de riesgo de la dependencia", explicó.
Para el estudio, 49 hombres diestros en buena salud física y mental, con una edad promedio de 25 años, se sometieron a dos escáneres cerebrales. Ninguno de los participantes tenía antecedentes significativos de uso de drogas o tabaco, aunque todos habían expresado una preferencia por beber cerveza (en lugar de otras bebidas alcohólicas). Las mujeres fueron excluidas del estudio porque fue difícil hallar participantes potenciales que preferían la cerveza y que cumplieran los criterios de inclusión en el estudio.
Se requería ser diestro debido a que la mayoría de personas tienen la capacidad de lenguaje en la parte izquierda del cerebro, y los investigadores deseaban asegurarse de que ninguna diferencia entre los hombres interfiriera con el estudio, explicó Kareken. No se recolectaron datos sobre la etnia ni el nivel social o económico.
Los participantes fueron evaluados mientras bebían 15 milímetros (alrededor de media onza) de la cerveza que tomaban habitualmente, y también mientras tomaban Gatorade.
El sabor de la cerveza se mezcló con una pequeña cantidad de alcohol (aunque no suficiente como para provocar un efecto farmacéutico) para ayudar a asegurar que los participantes experimentaban algo cercano a lo que sentirían bebiendo cerveza, explicó Kareken.
Los investigadores hallaron que, en comparación con el Gatorade, el sabor de cerveza aumentaba significativamente el deseo de beber que reportaba el propio hombre, y los escáneres mostraron que el sabor asociado con el alcohol inducía la liberación de dopamina en la región del estriato del cerebro. La asociación con la liberación de la dopamina fue mayor entre los que tenían padres y hermanos que eran alcohólicos.
Los antecedentes familiares de alcoholismo son una de las mejores formas de evaluar el riesgo genético, explicó Kareken. "El alcoholismo no es un mecanismo genético autosómico dominante sencillo". (Si una enfermedad es un autosómico dominante, eso significa que solo hay que heredar el gen anómalo de uno de los padres para heredar la enfermedad). "Probablemente haya muchísimos genes que predisponen a las personas, a través de distintas vías, a sufrir finalmente de alcoholismo".
El Dr. Scott Krakower, director médico del Centro de Tratamiento de la Comunidad de Mineola, en Mineola, Nueva York, dijo que la investigación tiene sentido.
"Es una de las primeras investigaciones que evalúa si el sabor de algo afecta la conducta", comentó. "Las personas me dicen siempre que no pueden acercarse al alcohol, porque inmediatamente hace que comiencen a beber", añadió Krakower.
"La investigación podría cambiar los consejos que algunos médicos dan a sus pacientes, si saben que hay un riesgo exponencial al beber, debido tan solo al sabor de la bebida", planteó Krakower. "Realmente fomentamos una abstinencia completa. De lo contrario, las personas con antecedentes de alcoholismo se ponen en un riesgo creciente".

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: David Kareken, Ph.D., professor and director, neuropsychology section, and deputy director, Indiana Alcohol Research Center, Indiana University School of Medicine, Indianapolis; Scott Krakower, D.O., medical director, Mineola Community Treatment Center, North Shore-LIJ Health System, Mineola, N.Y.; April 15, 2013, Neuropsychopharmacology

La dieta 'occidental' no es el medio para envejecer bien

Un estudio británico afirma que los alimentos fritos y la carne roja provocan un envejecimiento prematuro y enfermedades



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MIÉRCOLES, 17 de abril (HealthDay News) -- Un nuevo estudio británico proporciona más evidencias de que seguir la llamada dieta "occidental" podría no ser bueno a largo plazo.
Las personas que se alimentan de este tipo de dieta (que incluye alimentos fritos y dulces, carne roja y procesada, granos refinados y productos lácteos ricos en grasas) tienen un riesgo mayor de muerte prematura. Y los que logran llegar a la vejez tienen menos probabilidades de gozar de buena salud, afirmaron los investigadores.
El estudio contó con casi 3,800 hombres y 1,600 mujeres en el Reino Unido, con una edad promedio de 51 años, a los que se realizó un seguimiento desde 1985 hasta 2009. Para el fin de ese periodo, el 73 por ciento de los participantes había experimentado un envejecimiento normal y el 4 por ciento vivieron un envejecimiento ideal, el cual se define como libre de enfermedades crónicas y con puntuaciones altas en las pruebas de habilidades físicas y mentales.
Durante el periodo de seguimiento, el 13 por ciento de los participantes padeció un evento cardiovascular no mortal, el 3 por ciento falleció por causas relacionadas con el corazón y el 7 por ciento murió por otras causas, según la investigación, que fue publicada en la edición de mayo de la revista The American Journal of Medicine.
Los que siguieron una dieta occidental tenían menos probabilidades de experimentar un envejecimiento ideal, afirmó en un comunicado de prensa de la revista la investigadora principal, Tasnime Akbaraly, de INSERM, una institución de investigación biomédica y de salud pública de Montpelier, Francia.
"Hemos mostrado que seguir unas recomendaciones dietéticas específicas... podría ser de utilidad para reducir el riesgo de un envejecimiento poco saludable, y que evitar los alimentos de la dieta occidental podría resultar en una mejora de la posibilidad de envejecer sin enfermedades crónicas y con un nivel alto de funcionalidad", comentó Akbaraly en el comunicado de prensa.
"Una mejora en la comprensión de la distinción entre las conductas específicas relativas a la salud que protegen de las enfermedades y las que movilizan a los individuos hacia un envejecimiento ideal podría facilitar mejoras en las medidas de prevención de la salud pública", añadió.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTE: The American Journal of Medicine, news release, April 15, 2013
HealthDay

Ejercicio en el agua aumenta la fuerza muscular y reduce las caídas: estudio



NUEVA YORK (Reuters Health) - Un grupo de mujeres que participó de un nuevo estudio en el que se desarrolló una rutina de ejercicios de alta intensidad en el agua durante seis meses tuvo más fuerza y menos caídas.
"Pusimos a prueba un modelo de entrenamiento muscular en gimnasios y lo llevamos a la piscina", dijo la autora principal, Linda Moreira, investigadora de la Universidad Federal de Sao Paulo.
Moreira y su equipo opinan que el estudio debería alentar a las mujeres posmenopáusicas que pueden padecer osteoporosis a realizar ejercicios en el agua para aumentar la fuerza osteomuscular.
Los autores reunieron a unas 100 mujeres sedentarias de entre 50 y 60 años. Todas utilizaron 1000 UI de vitamina D3 y 500 mg de calcio por día, dos productos que mejoran la resistencia ósea y muscular.
En los seis meses de estudio, la mitad de las participantes participó del programa HydrOS de ejercicio en el agua que había creado el equipo para prevenir la osteoporosis y las caídas.
El programa incluía series de actividad intensa de entre 10 y 30 segundos a hasta el 90 por ciento de la frecuencia cardíaca máxima. El agua generaba una resistencia similar a las de las pesas en tierra.
A los siete meses, la cantidad de caídas en ese grupo había disminuido un 86 por ciento y el número de mujeres que se habían caído bajó un 44 por ciento, mientras que en la otra mitad de las participantes la cantidad de caídas se mantuvo estable, según publican los autores en Menopause.
Los autores observaron mayor flexibilidad y fuerza de manos, espalda, cadera y rodillas en las mujeres que hicieron ejercicio acuático. En el otro grupo mejoró levemente el equilibrio y la fuerza, pero los autores lo atribuyeron a los suplementos con calcio y vitamina D.
Con la edad, se pierde masa muscular utilizada para los movimientos rápidos que estimulan la salud ósea. Moreira explicó que el ejercicio aeróbico tradicional en el agua activa los músculos que se utilizan para los movimientos más lentos.
"Los instructores estaban entrenando los músculos equivocados", agregó la autora.
Un cuarto de las participantes tenía osteoporosis, la mitad estaba en el estadio inicial de la enfermedad y un cuarto tenía salud ósea normal.
"Los profesionales que se ocupan de la osteoporosis tienen prejuicios contra el ejercicio en el agua", indicó Andrea LaCroix, del Centro de Investigación Oncológica Fred Hutchinson.
"Este estudio los supera. Si el ejercicio modifica la densidad ósea sería muy sorprendente y algo que cambiaría el paradigma de la prevención de la osteoporosis", agregó LaCroix, que no participó del estudio.
Moreira adelantó que pronto se publicará un estudio que demuestra que en seis meses, el grupo que realizó ejercicio en el agua conservó la densidad mineral ósea del fémur, que se redujo un 1,2 por ciento en el grupo sedentario.
Poco se sabe sobre cómo el ejercicio en el agua puede mejorar la salud en los adultos mayores, dijo Wendy Kohrt, profesora de medicina de la Facultad de Medicina de University of Colorado.
"Así es difícil recomendarlo. (El estudio) reduce esa brecha del conocimiento que es bastante grande", dijo Kohrt, que no participó del estudio. "La mejoría tendió a ser pequeña (con el programa físico en agua). Es bastante difícil juzgar la efectividad de este tipo de programa".
Kohrt opinó que una limitación del estudio es que los investigadores no utilizaron elementos para maximizar la resistencia muscular.


FUENTE: Menopause, online 25 de marzo del 2013.
Reuters Health