La nueva medida, llamada Indice de Adiposidad Corporal (IAC), se basa en la altura y el tamaño de la cadera, y busca ofrecer una alternativa más flexible al índice de masa corporal, o IMC, una proporción entre la altura y el peso, dijeron el jueves investigadores estadounidenses.
El IMC es usado para medir la grasa corporal desde hace 200 años, pero no es una medición perfecta, escribió el equipo de Richard Bergerman, de la Universidad de California del Sur, Los Angeles, en la revista Obesity.
Si bien hay otras formas más complejas de calcular la grasa corporal más allá de la simple subida a la balanza, el IMC es ampliamente utilizado tanto por investigadores como médicos.
Se calcula dividiendo el peso en kilos por la altura en metros cuadrados. Se considera que una persona que mide 1,65 metros tiene sobrepeso si pesa 68 kilos y es obesa si pesa 82 kilos.
Pero hay bastantes matices en el medio. Por ejemplo, los hombres y mujeres con el mismo IMC pueden tener niveles muy diferentes de grasa extra. Los números del IMC no pueden ser generalizados entre diferentes grupos étnicos ni usados en atletas, que tienen una contextura más delgada.
El equipo elaboró el índice usando datos de un estudio sobre población mexicano-estadounidense. Y confirmó la precisión de la escala usando un avanzado dispositivo llamado escáner de absorción de rayos X de energía dual, o DEXA.
Los test en base a un estudio de afroamericanos mostraron resultados similares, lo que sugiere que el IAC puede ser usado en diferentes grupos étnicos.
El IAC es una compleja proporción entre la circunferencia de la cadera y la altura que puede ser calculada por médicos o enfermeras con una computadora o una calculadora.
El equipo dice que el índice necesita algunos ajustes y que necesita probarlo entre una población blanca y otros grupos étnicos. Pero cree que podría ser una promisoria herramienta, sobre todo en entornos remotos con limitado acceso a balanzas confiables.
"Después de nuevas validaciones, este índice puede ser propuesto como una útil medida del porcentaje de grasa, que es muy fácil de obtener", escribieron los investigadores.
"Sin embargo, aún hay que analizar si el IAC puede pronosticar mejor los efectos para la salud, tanto en hombres como en mujeres, que otros índices de adiposidad corporal, incluyendo el IMC", agregaron.
La obesidad se ha convertido en una epidemia global, con más de 500 millones de personas, o uno de cada 10 adultos en todo el mundo, considerados obesos. La cifra duplica a las estadísticas de 1980.
Las enfermedades relacionadas con la obesidad representan casi el 10 por ciento de los gastos médicos en Estados Unidos, o alrededor de 147.000 millones de dólares por año.
El IMC es usado para medir la grasa corporal desde hace 200 años, pero no es una medición perfecta, escribió el equipo de Richard Bergerman, de la Universidad de California del Sur, Los Angeles, en la revista Obesity.
Si bien hay otras formas más complejas de calcular la grasa corporal más allá de la simple subida a la balanza, el IMC es ampliamente utilizado tanto por investigadores como médicos.
Se calcula dividiendo el peso en kilos por la altura en metros cuadrados. Se considera que una persona que mide 1,65 metros tiene sobrepeso si pesa 68 kilos y es obesa si pesa 82 kilos.
Pero hay bastantes matices en el medio. Por ejemplo, los hombres y mujeres con el mismo IMC pueden tener niveles muy diferentes de grasa extra. Los números del IMC no pueden ser generalizados entre diferentes grupos étnicos ni usados en atletas, que tienen una contextura más delgada.
El equipo elaboró el índice usando datos de un estudio sobre población mexicano-estadounidense. Y confirmó la precisión de la escala usando un avanzado dispositivo llamado escáner de absorción de rayos X de energía dual, o DEXA.
Los test en base a un estudio de afroamericanos mostraron resultados similares, lo que sugiere que el IAC puede ser usado en diferentes grupos étnicos.
El IAC es una compleja proporción entre la circunferencia de la cadera y la altura que puede ser calculada por médicos o enfermeras con una computadora o una calculadora.
El equipo dice que el índice necesita algunos ajustes y que necesita probarlo entre una población blanca y otros grupos étnicos. Pero cree que podría ser una promisoria herramienta, sobre todo en entornos remotos con limitado acceso a balanzas confiables.
"Después de nuevas validaciones, este índice puede ser propuesto como una útil medida del porcentaje de grasa, que es muy fácil de obtener", escribieron los investigadores.
"Sin embargo, aún hay que analizar si el IAC puede pronosticar mejor los efectos para la salud, tanto en hombres como en mujeres, que otros índices de adiposidad corporal, incluyendo el IMC", agregaron.
La obesidad se ha convertido en una epidemia global, con más de 500 millones de personas, o uno de cada 10 adultos en todo el mundo, considerados obesos. La cifra duplica a las estadísticas de 1980.
Las enfermedades relacionadas con la obesidad representan casi el 10 por ciento de los gastos médicos en Estados Unidos, o alrededor de 147.000 millones de dólares por año.
Reuters Health
Muchos restaurantes sirven mas comida de la que una persona necesita comer en una sentada. Tome el control de la cantidad de comida en su plato compartiendo un plato principal con un amigo. Tambien le puede pedir al mesero una caja "para llevar", y empacar la mitad de la comida en cuanto esta llegue a la mesa. Si pide un plato principal, llevese lo que sobre a casa, refrigerelo y disfrutelo como otra comida o refrigerio para el dia siguiente.
"Podríamos decir que es el principal problema de nuestra comunidad", dijo El Dr. Felipe Lobelo, un especialista en nutrición de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, una agencia del
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Es fundamental tener buenos hábitos alimenticios y realizar actividad física para mantener un peso saludable. Lamentablemente, menos del 25% de los adolescentes comen suficientes frutas y vegetales y sólo un tercio de los adolescentes realizan los 60 minutos recomendados de actividad física diaria.
Si trabajan con otras organizaciones públicas, de voluntariado y del sector privado, las escuelas pueden ayudar a cambiar el ambiente social y físico de un niño y brindar información, herramientas y estrategias prácticas para ayudar a los estudiantes a adoptar estilos de vida saludables.




